Virus, troyanos, malware para el robo de información y fuga de datos, son las principales preocupaciones en materia de TI que tienen las pequeñas empresas, según revela el estudio Trend Micro 2010 realizado entre usuarios finales corporativos, que incluye a 1600 usuarios finales.
El promedio de pequeñas compañías afectadas por ataques de virus fue del 63%; mientras que el 60% lo fueron por troyanos; el 59% por malware parar robar información (malware diseñado por cibercriminales específicamente para este fin); seguido del 56% de las empresas que padecieron fugas de datos (intencionadas o no, con el fin de mandar información sensible o crucial fuera de la red corporativa). Por su parte, los fraudes por phishing y el spam fueron algo menos preocupantes entre las pequeñas empresas encuestadas.
“Lo que esto nos pone de manifiesto es que la pérdida de datos, ya sea mediante fugas de información interna o provocada por la acción del malware, es un serio problema para las compañías de pequeño tamaño, especialmente a medida que son más conscientes de su atractivo para los cibercriminales”, afirma David Perry, Director Global de Educación de Trend Micro. “Así, no sería ninguna sorpresa ver cómo el malware para robar información y la fuga de datos se hacen con el primer y segundo lugar de esta lista en los próximos años”.
Las pequeñas empresas: menos preparadas y menos conscientes de la fuga de datos
La mayor diferencia se encontró en Japón, donde el 81% de las grandes corporaciones tienen políticas para prevenir la fuga de datos en comparación con el 47% de las pequeñas empresas. Para aquellos negocios que disponen de estas estrategias, los empleados de las grandes compañías son los que tienen mayores posibilidades de recibir formación en materia de prevención de fuga de datos que aquellos que pertenecen a empresas de menor tamaño.
Las pequeñas corporaciones necesitan más educación, conocimiento y los productos de seguridad correctos
La educación, combinada con la tecnología de seguridad adecuada específicamente diseñada para las pequeñas empresas, es un elemento crucial para luchar contra el cibercrimen.
De este modo, para combatir estas amenazas es necesario tener un… Sigue leyendo
Sus direcciones de correo al descubierto fueron lo que encontraron los 4000 clientes de una empresa española cuando les felicitaron las navidades, bonito gesto por parte de la empresa pero que les costó 3.000€. La empresa no cayó en ubicar las direcciones en el campo de remitente oculto (CCO) vulnerando así el “deber de secreto” contemplado en el artículo 10 de la Ley Orgánica de Protección de Datos.
La no protección de datos de los clientes, a través de internet, está empezando a ser una de las sanciones que más está expidiendo la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Pero esas mismas sanciones sólo están llegando a empresas (PDF), parece ser que los particulares somos más cuidadosos.
Desde la AEPD recuerdan que en su memoria del año 2007 ya recomendaban “la utilización de garantías de confidencialidad de los destinatarios en el envío de correos electrónicos” por la protección legal que existe sobre los datos personales y porque no hacerlo favorece el spam.
Lo que si debe empezar a preocupar es la horquilla entre los 600€ a los 60.000€ que puede alcanzar la sanción. Asegura la agencia que se llega a poner la de menor cuantía, suponemos que para no caer dos veces en la misma piedra.
Como ya sabemos la misión del buscador Google es organizar la información global de manera que sea accesible y útil. Las enormes bases de datos de Google le permiten ofrecer cada vez servicios de calidad ayudándose de datos personales de los usuarios, a partir de su conducta de búsqueda. Y claro está que, cuanta mayor información privada de los usuarios tenga Google mejor servicio ofrecerá.
Pero cómo afecta eso a la privacidad de los usuarios. Como comenta uno de los entrevistados en el documental ”El mundo según Google“: “no quiero que mi vida entera forme parte de la base de datos de Google”. En este mismo documental Google se defiende diciendo que “aplicaciones como <Usted quiso decir> se generó gracias a los datos registados previamente“. Entonces, ¿debemos tener miedo al “gran hermano” Google?. Os dejamos una infografía que muestra el uso que hace Google de nuestros datos personales: