Internet y móvil. Los dispositivos móviles con conexión a internet se multiplican y el uso de las redes sociales empieza a ser una necesidad para sobrevivir en el mundo de hoy. Juntando estos dos factores, las empresas tienen, a un simple click, conseguir llegar a los clientes mediante el móvil, de forma personalizada. El objetivo es crear necesidades y expectativas a los clientes cuando entran en el local. Comunicando ofertas, descuentos, información sobre las novedades… Por todo ello, las redes sociales que se basan en la geolocalización empiezan a ser un modelo a seguir.
Cómo las redes sociales trabajan con la geolocalización:
La dinámica más común y más básica suele ser la de hacer check-in, esto es, registrarse o notificar la presencia en un lugar. Esta presencia se corrobora con el GPS, gracias a ello se otorgan una cantidad de puntos o diferentes badges (como pegatinas o las chapitas que se colocan en la solapa de la chaqueta), del mismo modo pueden dejarse consejos y sugerencias para otros usuarios que posteriormente visiten ese mismo sitio.
Las acciones promocionales de geolocalización no se han hecho esperar. Empresas de reconocido prestigio han visto crecer sus ingresos gracias a promociones (principalmente experimentales). Starbucks y Domino´s Pizza son un ejemplo de cómo aplicar ofertas mediante la geolocalización. La primera aumentó sus ingresos un 23%, regalando simplemente un dolar para consumir Frapuchinnos. Domino´s por su parte, vio crecer un 29% su ingresos al regalar pizzas.
El porqué de apostar por la geolocalización comienza a discutirse. Lo que está claro es que las campañas de marketing más importantes del momento trabajan con las redes sociales y aprovechan la geolocalización. Marcas como GAP, Moutain View, Toy Story o Arcade Fire han dado paso a una forma diferente de ver el marketing, en la que la posición geográfica es lo que prima.