Según las últimas noticias las direcciones IP, esas combinaciones de números separadas por puntos que sirven para identificar ordenadores o redes, se están agotando. La encargada de suministra los registros es la Number Resource Organization (NRO). Esta organización ha afirmado que en estos momentos sólo están disponibles menos del 10% del total de las direcciones IPv4.
Los más agoreros vaticinaron que a partir de 2011, las direcciones IPv4 ya se habrían agotado, pero según una estimación realizada por la NRO, hasta 2012 no se llegarán a agotar. El porqué de esta situación, es muy sencillo. El sistema IPv4 se creo hace 30 años en el que el uso generalizado de internet estaba empezando.
En el actual protocolo, cada dirección IP está compuesta por 32 bits, por lo que existe un número limitado de combinaciones estimado en unos 4.294 millones. Muchas de esas direcciones se han asignado en grandes paquetes destinadas a países o empresas, y ya sólo quedan libres algo más de 400 millones. (BAQUIA.COM)
Sin embargo, los experto previnieron la escasez de direcciones ya en 2008 empezaron a trabajar para sustituir el sistema actual de IPv4 por el IPv6. Este último, permite un número máximo teórico de 340 sextillones de direcciones.
En la situación actual en la que vivimos donde Internet es una parte esencial de nuestro día a día. ¿Cuándo empezaran a escasear estas nuevas direcciones IPv6, en 15, 20, 30 años o más?. Hagan sus apuestas.
En silencio, sin que nadie se lo esperara, el efecto 2010 apareció y causó algún que otro problema en los servidores de empresas tecnológicas, bancos y programas informáticos. Un “pequeño caos” en la era de la información, que algunos creen no se puede admitir a estas alturas.
No se generó ningún presagio para un efecto 2010 que comparado con su hermano pequeño, el efecto 2000, llegó sin pena ni gloria. Empresas de la talla de Cisco, Spamassassins, Symantec, Endpoint Protection Manager, la mayor parte dedicadas a la protección de Spam y otros tipos de mensajes no deseados, fueron las principales perjudicadas. Las aplicaciones de seguridad que ofrecen estas empresas desde el minuto uno del 1 de enero de 2010 fueron calificadas como “desactualizadas”.
A algunos particulares el E-2010 también les ha creado algún que otro problema. Los usuarios de Windows Mobile empezaron felicitando el año nuevo con fecha de 2016. Más ejemplos: con el programa Invision Power Board, no se podían crear nuevas entradas desde que comenzó el año. SAP, ArcSight, Palm, Splunk… son otros programas que han detectado un poco tarde que no estaban preparados para el “efecto 2010″.
¿Esto se puede admitir en plena era de la información en la que los usuarios hemos asumido que Internet es uno de los medios más seguros?. Cada vez más, colgamos archivos en la Nube (servidores), nuestros datos bancarios van y vienes y las redes sociales son el escaparate de nuestro día a día. “Caos” como el E-2010 crea más escepticismo entre los usuarios, sino que se lo digan a nuestros vecinos germanos que durantes las primeras semanas de este año recién estrenado no podían comprar con sus tarjetas de crédito o débito. La duda que surge en si en cada cambio de década tenemos que “abrocharnos los cinturones” y salvaguardar, como sea, nuestros datos personales.
¿Cuándo fue la última vez que te diste una vuelta por internet con la intención de saber qué dicen de ti o de tu empresa? Bueno esta sencilla acción, realizada muchas veces por los Robinson Crusoe de la red, está empezando a ser una realidad entre los departamentos de Recursos Humanos de Estados Unidos.
El 80% de las empresas de selección de personal de Estados Unidos ya miran la reputación en Internet antes de contratar a cualquier profesional.
En cualquier caso, la reputación on-line es una necesidad para individuos, empresas, instituciones que buscan por todos los medios posicionarse y que hablen de ellos !!!!maravillas!!!!, algo complejo al estar hablando de la red de redes.
Lo cierto es que una mala “prensa” sobre nuestra empresa en la red, o sobre nosotros mismos, puede empezar a cambiar la actitud de los clientes o usuarios (que dejen de ir a tu restaurante, que opten por otras firmas de ropa o que ni se molesten en llamarte para una entrevista de trabajo).
Muchas empresas han visto en esto un tirón y han empezado a ofrecer servicios de limpieza de identidad on-line (como NetConsulting). Se dedican a seguir las informaciones que van saliendo de sus clientes y conseguir restablecer su buen nombre. Lo cierto es que cuesta mucho esfuerzo conseguir una reputación y muy poco en acabar con ella (ahora costará un poco más intentar mantenerla).
También está la otra cara de la moneda. Hay empresas que contratan a personas para que difundan en la red contenido negativo sobre la competencia. Del mismo modo que los buscadores también tienen su parte de culpa, ya que se encargan de establecer la posición de la noticia. Según Álvaro Cuesta, director de Xnovo Derecho Tecnológico:
El 90% del daño que se hace a la reputación on-line se debe a los contenidos que están entre los primeros 10 resultados de Google, por lo tanto, el objetivo debe ser desplazar esa información hacia los siguientes puestos. Crear tantos contenidos positivos, que casi desaparezcan los negativos.
Os dejamos una presentación sobre la identidad y la reputación… Sigue leyendo